Alatri La ciudad
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Panorama_Alatri

Localizada en el corazón de la Ciociaria, Alatri es una alegre ciudad cuyos orígenes probablemente se remonten a la etapa etrusca. Está situada en la zona preappenninica, sobre una de las colinas de los montes Ernici. Se encuentra rodeada de una aureola de misterio legendario. Y es que se dice que Alatri nació junto con Arpino, Anagni, Atina y Ferentino, formando así las cinco ciudades saturnianas. Según una leyenda mitológica que ha llegado a nuestros días parece que, en efecto, el Dios Saturno, como consecuencia de una violenta lucha con Zeus, fue expulsado del Olimpo y vino a refugiarse y esconderse en el Lazio (del latín Latium, lugar oscuro), creando así estas cinco ciudades.

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La ciudad del arte conserva uno de los ejemplos mejor conservados de la acropoli fortificada: según la leyenda los muros poligonales, pertenecientes al siglo IV-V a. C., fueron construidos por las figuras mitológicas de los cíclopes. Por ese motivo a Alatri se la conoce como “la ciudad de los cíclopes”.

La acrópoli, que reproduce fielmente la forma de la constelación de los gemelos, tiene dos puertas de ingreso: La porta Maggiore o del Areopago, caracterizada por un extraordinario arquitrabe monolítico, y la Porta Minore o de los penes, en honor al símbolo de la fertilidad.

En el centro de la plaza del interior de la acrópoli se eleva la catedral de San Paolo, construida sobre un templo dedicado a Saturno y la cual custodia la reliquia del milagro Eucarístico: en 1227, una ostia consagrada, después de ser conservada durante días en una servilleta, se transformó en carne. La Iglesia católica reconoció la

Alatri Arcobaleno | Photo by Paola Paniccia

veracidad del hecho a través de un mandato papal de Gregorio IX. La catedral alatrense es muy importante por la presencia de las reliquias del veneradísimo San Sisto I, patrón de la ciudad.

Son notables los monumentos de la edad media presentes en el territorio. La Iglesia románico-gótica de Santa Maria Maggiore, edificada sobre un antiguo templo pagano, se caracteriza por su imponente fachada sobre la cual destaca un rosetón perforado. En el interior se custodia el grupo de madera de la Virgen de Costantinopla, conservado desde el siglo XIII, y el tríptico del Redentore de Antonio de Alatri.